El proceso de acompañamiento terapéutico se desarrolla en 3 etapas:
1ª etapa:
Análisis y comprensión de la situación en su conjunto, identificación del o los problemas y elaboración de una estrategia para abordarlos y superarlos.
2ª etapa:
Explorar lo que el cuerpo expresa al respecto mediante la escucha consciente, verbalizar las sensaciones y luego encontrar los recursos necesarios, como la respiración y la visualización, para afrontar los desafíos que se nos presentan.
3ª etapa:
Puesta en acción mediante el aprendizaje de ciertos movimientos para desarrollar las actitudes y cualidades necesarias para avanzar en el camino de la vida.
Este acompañamiento busca ser concreto, pragmático y eficaz a lo largo del tiempo, favoreciendo la toma de autonomía de la persona frente a su historia.